MASAJES

El masaje es una invitación a la escucha y a la conexión con tu cuerpo y con tu respiración. Adentrarte a la experiencia es conectar con el silencio para escuchar los dolores o malestares, y así poder aceptarlos y liberarlos. 

Quien lo realiza, se permite también escuchar al otro, respetando sus tiempos y su sentir, en una danza fluida al ritmo de la respiración.

Hay distintas formas de abordarlo. Nos enfocamos en el masaje para crear salud y bienestar, a partir de la toma de conciencia del propio cuerpo.

Estos son los que ofrecemos:

MASAJE SHIATSU

El Shiatsu se basa en los mismos principios energéticos que la medicina china y la acupuntura: los desequilibrios o estancamientos puntuales de la energía conducen, a mediano plazo, a una manifestación física. Por lo tanto, si equilibramos nuestra vitalidad, podemos mejorar nuestra salud.

Se moviliza la energía que se encuentra bloqueada a través de presiones, balanceos, estiramientos y contactos. Se trabaja la globalidad del cuerpo, siguiendo de forma ordenada los canales energéticos (meridianos) por donde circula la energía vital (Qi o Prana).

Se adapta la sensibilidad y las diferentes prácticas a la necesidad de cada persona, por lo que puede recibirse en las diferentes etapas de la vida, desde un niño hasta una persona mayor. Se practica incluso en embarazadas.

MASAJES RELAJANTES

El masaje relajante es una técnica compuesta de diferentes métodos manuales suaves y rítmicos con la finalidad de relajar y descontracturar la musculatura afectada. El objetivo principal es mejorar el bienestar de la persona. Esto implica: eliminar las tensiones musculares producto del estrés diario, disminuir el dolor, mejorar la circulación, aumentando el aporte de oxígeno en los tejidos, conseguir un estado de relajación mental, y restaurar la armonía interna que se ha perdido y la energía indispensable para el cuerpo. Mejora el desempeño del sistema inmunológico y aumenta la producción de endorfinas y melatonina.

MASAJES DESCONTRACTURANTES

Estos masajes son un poco más fuertes que los relajantes, y he allí una diferencia clara entre ambos, llegando incluso al umbral del dolor.

Sus beneficios más importantes para el cuerpo son: el fortalecimiento del sistema inmune, la relajación, la recuperación de la elasticidad y movilidad muscular, alivio del dolor y de la fatiga, liberación de endorfinas y mejora de la circulación.

No solo eliminan las tensiones en los músculos, sino que relajan de forma sustancial al cuerpo, y son liberadores de energía. En muchos casos, permiten a la persona sentirse plenamente en el ámbito físico, emocional y espiritual.